Me dejas sin dominio, sin palabras, anestesiada,
siento que no me puedo perdonar.
Me duele el alma cada vez que te veo,
me duele el pecho de la añoranza,
me duele mis palabras sin sensibilidad,
porque si siento,
me duele mis errores, cada vez que te veo.
Tus ojos me traen recuerdos,
tus labios un profundo deseo,
me tientas a abrazarte,
me duele hasta los cesos,
me llamas y me buscas inconscientemente
lo sé porque tu mirada solo encuentro evasión y dolor,
cólera y deseo
y así es como me siento.
Grito silencioso sin control, pensamientos desordenados,
irrefrenable e infinita situación incomoda
pronto tendrá un final.






