Cuando comencé por lo correcto, una guerra se desató,
solo una de las tantas que viviré pienso,
esta guerra personal totalmente dolorosa que aclara todo,
donde hay dolor y amo por primera vez.
Las cadenas que me jalaban cobraban vida,
tenía la sensación de ser llevado al abismo,
que moriría y me perdería por siempre.
Clamaba piedad y sollozaba con vergüenza.
La imaginación y el inconsciente deben ser, decía la razón
interponiéndose y desesperándome porque sabía que no era la solución.
Solo inexplicables, imperdonables acciones vienen a mi mente, y una
guerra se desata,
Espinas en mi cabeza me aprietan para recordarme la maldad,
Sensaciones de pavor y la paz se esfuma porque ya no recuerdo cuando
lo sentía.
Las disculpas sobran, se repiten una y mil veces,
Finalmente me consuela al que pocos creen y le tenemos Fe
entonces me levanto y reclamo un escudo especial
y una fortaleza
interna que nadie pueda destruir
porque quiero cambiar y combatir.
