Después de todo me doy cuenta que estoy en un puente
colgante,
En el medio de las desgracia, perdición, sumisión;
Libertad, paz y virtud .
Me agobié al despertar totalmente desamparada.
La inocencia
aferrándose a mi profundidad, queriendo recuperar lo perdido.
Realmente estoy en el abismo de lo terrible.
Todo me ha
dejado; la luz que guiaba mi alma,
No quiero predecir el futuro porque ahora
da miedo.
Tengo recuerdos vagos y el alma destrozada, como nunca antes.
A la vez una espeluznante y auténtico
sentimiento de satisfacción y regocijo.
Sólo queda el infierno de la realidad terrenal, sobrevivir
es lo principal, morir es impensable...
Tengo que renacer.


No hay comentarios:
Publicar un comentario