miércoles, 15 de junio de 2011

EL COFRE DE VIDRIO ROTO

"Aveces creemos que lo sabemos todo, que no aceptamos los consejos de otros, peor aún de los padres, por que tal vez pensemos que son criticas, sin saber que ellos son las personas que nos aman y querrán lo mejor de nosotros"

Erase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivia solo.


Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habian dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar.
Las manos le temblaban tanto que no podía enhebrar una aguja, y la vision se le habia enturbiado demasiado para hacer una costura recta.
Tenia tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habian casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que solo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana.
El anciano estaba cada vez mas débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.

-No quieren estar conmigo ahora -se decía- porque tienen miedo de que yo me convierta en una carga.

Se paso una noche en vela pensando que seria de el y al fin trazo un plan.
A la mañana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidio que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por ultimo fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.
El anciano se llevo el cofre a casa, lo lleno hasta el tope de vidrios rotos, le echo llave y lo puso bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies.

-Que hay en ese cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.

-Oh, nada -respondió el anciano-, solo algunas cosillas que he ahorrado.

Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo.

-Debe estar lleno con el oro que ahorro a lo largo de los anos -susurraron.

Deliberaron y comprendieron que debían custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así podrian cuidar tambien de el. La primera semana el hijo menor se mudo a la casa del padre, y lo cuido y le cocino. A la semana siguiente lo reemplazo el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el mayor. Asi siguieron por un tiempo.
Al fin el anciano padre enfermo y falleció.

Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sabían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo. Cuando termino la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.

-Que triquiñuela infame! -exclamo el hijo mayor-. ¡Que crueldad hacia sus hijos!

-Pero, ¿que podía hacer? -pregunto tristemente el segundo hijo-. Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus dias.

-Estoy avergonzado de mi mismo -sollozo el hijo menor-. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que el nos enseno cuando eramos pequenos. Pero el hijo mayor volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningun objeto valioso oculto entre los vidrios. Desparramo los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre.
Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo:

"Honraras a tu padre y a tu madre."

miércoles, 1 de junio de 2011

LO SABÍA




Sabía que esto pasaría
y yo creía que no podía
con mi orgullo y duda
pero siempre será lo mismo
toda una cadena del vicio.
Puedes creer que lo sabía
o mejor dicho, lo intuía.
Me imagino que te burlas
con aquella.
Pero pienso y tal vez me lo merecía
por hacer lo mismo
hace tiempo,
la diferencia es que no
sabía lo que hacía.

viernes, 20 de mayo de 2011

DUDA


Tú no sé si mentiroso
Tú no sé si creído pero por 
dentro te alucino bondadoso
Tú no sé si puro en tus sentimientos
o sólo me quieres para un momento

LA GRAN CONFUSIÓN



Te ví
y no sé que sentí
una maldita confusión
Confianza, sí
Amor, no sé
Dolor, ya pasó
Cólera, se mitigó
Pena, por tu presencia
Odio, no...
Ganas, aveces se me esfumaban con solo verte
Celos, me pareció
Miedo, de tu conducta y la mía


Tu sensibilidad me atrapa 
me da alas
me da libertad
como nunca pudo ser imaginada 

martes, 17 de mayo de 2011

Regresion




A veces me consumo en pensamientos,
puros e impuros,
no me culpen,
es normal ,
supongo
y pienso,
acaso estoy haciendo bien las cosas, 
no creo...
tal vez él tenía razón
me tengo que centrar 
y mirar para adelante
y no caer en el mismo juego
con la misma piedra 
¿Cómo manejar esto?
También pensé en equivocarme una vez mas,
le dije, 
me respondio, si lo haces tienes derecho, 
Entonces ¿Porqué hacerlo?,
Si sé que tal vez pase y ¿Si no pasa?,
sería arriesgarme
y luego digo 
deberia pensar en asuntos mas productivos 
y vuelvo a caer en el mismo pensamiento ...